Técnica de electromedicina en prácticas
Grupo Empresarial Electromédico (GEE)
Jul — Sep 2025 · Hospital General Universitario Gregorio Marañón, Madrid
Ocho semanas con el equipo de electromedicina de uno de los mayores hospitales universitarios de Madrid.

El trabajo
GEE presta servicios de ingeniería electromédica —mantenimiento, reparación y cumplimiento normativo de equipos hospitalarios— desde dentro de los propios hospitales españoles. Mi destino fue el Gregorio Marañón, uno de los mayores hospitales universitarios de Madrid.
Diagnostiqué, reparé y mantuve sistemas críticos para la vida: respiradores, máquinas de anestesia, unidades de diálisis, bisturís eléctricos, ecógrafos, gorros de EEG, incubadoras neonatales y desfibriladores.
Eso implicó soldadura y reparación a nivel de componente, y desmontar y volver a montar equipos para verificar su fiabilidad y seguridad. Fue trabajo práctico de verdad, no observación supervisada, y es la parte que me cambió la forma de pensar sobre el hardware.
Junto a las reparaciones apliqué normas de seguridad electromecánica y procedimientos de cumplimiento, redacté informes técnicos de averías e intervenciones y elaboré planes de mantenimiento preventivo en lugar de limitarme a reaccionar ante los fallos. También observé y analicé robótica quirúrgica Da Vinci, que es donde la pregunta por la fiabilidad deja de ser abstracta: una plataforma que integra tantos subsistemas tiene una superficie de fallo a la altura.
Qué me enseñó
Trabajar donde un error llega a un paciente es una disciplina distinta de trabajar donde un error te cuesta una tarde.
De ahí se derivan dos cosas que me he llevado a la investigación. La primera es que la documentación forma parte de la reparación, no es papeleo posterior: un arreglo sin documentar es una avería que espera a repetirse sin historial. La segunda es que el mantenimiento preventivo es un problema de datos antes que mecánico: no se puede planificar en función de fallos que no se han registrado.
Es también la razón por la que no me cuesta decir que una medida no es fiable. En un hospital, la alternativa a reconocer la incertidumbre no es la confianza: es trasladarle el riesgo a alguien que no puede verlo.